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La toxina botulínica ha sido usada satisfactoriamente durante más de 20 años por los médicos para tratar pacientes con situaciones clínicas como espasmo muscular en los párpados, alteraciones nerviosas centrales o contracciones musculares. La más reciente aplicación del medicamento para reducir las arrugas fué descubierta casualmente. Un dermatólogo de Vancouver, Canadá, el Dr. A. Carruthers, empezó a usar la toxina botulínica para tratar los signos de envejecimiento en 1986 después que su esposa, oftalmóloga, observara que sus pacientes que eran tratados de blefaroespasmo, dolencia que afecta a los párpados, desaparecían las patas de gallo.
Desde entonces los médicos preocupados por la estética y la belleza, empezaron a usar las inyecciones con toxina botulínica para reducir los pliegues horizontales de la frente, entrecejo y patas de gallo. El efecto del medicamento no es otro que el de relajar y suavizar las arrugas y pliegues. Administrado con una buena técnica, esl resultado final es natural y sin efectos secundarios.
Cómo actúa
La toxina botulínica, actúa bloqueando las terminaciones nerviosas y evitando que actúen los neurotransmisores sobre los músculos. Por esta acción paraliza temporalmente los músculos faciales, hasta que en el plazo de 4-6 meses es neutralizada. La toxina afecta la capacidad de contracción muscular pero no afecta la percepción sensorial.
Cómo se aplica
La toxina botulínica es un veneno cuya presentación farmacéutica sería tóxica en el caso de inyectarse unos 20 viales por vía intravenosa, lo cual es casi imposible. Terapéuticamente en estética se usan microdosis mediante pequeñas agujas en el lugar de la aparición de las arrugas, especialmente en el tercio superior de la cara. La acción de múltiples inyecciones permite debilitar mas que paralizar los músculos de expresión de la cara.
¿Quiénes son candidatos?
Los pacientes que desean mejorar la apariencia de las arrugas alrededor de los ojos, y en la frente, y no desean ninguna cirugía estética, son buenos candidatos para este procedimiento. El efecto de la toxina botulínica suele durar de 4-5 meses. No obstante después de varias sesiones parece que el músculo responde más a la acción o que los resultados cosméticos son más duraderos.
CONTRAINDICACIONES
La terapia botulínica no se recomienda en :
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Mujeres embarazadas, aunque no hay ningún caso reportado de efectos teratógenos o secundarios a los bebes o a los hijos de madres lactando.
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Personas con enfermedades neuromusculares, como la distrofia muscular u otras, no son candidatos para la toxina y debieran consultar sus neurólogos antes de ser tratados.
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Personas con alergias conocidas a los componentes de la toxina, como a la albúmina humana.
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Personas como actores o artistas, por la posibilidad de atenuar su expresividad mímica facial.
PRECAUCIONES
No es necesario test previo Evitar la ingesta de ácido acetil salicílico. Consultar con su médico tratamiento con anticoagulantes o antiagregantes. Este tratamiento permite la relación social inmediatamente después de la sesión en la mayoría de los casos. La sesión deberá repetirse a los 4-6 meses.
EFECTOS SECUNDARIOS
Son raros, mínimos y siempre transitorios. En las indicaciones estéticas, dada la poca dosis que se utiliza son prácticamente inexistentes. Puede aparecen cardenales mínimos en el lugar de la inyección. Cefalea. Sensación de pesadez en la frente. |